martes, 21 de abril de 2009

INCREIBLE PERO…CIERTO? (3)

Después de intentar asimilar lo ocurrido, algo que no conseguí para nada, como es lógico, decidí darme mi ducha mañanera y tomarme un buen café con leche y un bollito (hoy no estaba para tomar fibra).
Saqué del armario unos vaqueros y una camisa blanca, me maquillé ligeramente (tengo que reconocer que no necesito muchos arreglos) para animar un poquito el rostro, y me calcé unos taconazos…
¡Vale!, no eran taconazos (los que me conocen lo saben), eran unos zapatitos con un poco de tacón, pero muy bonitos (¿contentos?).
Terminé de arreglarme y observé en el espejo el resultado: ¡No estoy nada mal!
Mientras me duchaba había estado pensando en llamar al trabajo para decir que estaba enferma pero luego cambié de opinión, primero porque no se me da muy bien mentir, aunque sea por teléfono; segundo, porque soy un poco miedosa y prefería estar con gente; y tercero porque quedándome en casa para pensar, a lo mejor me quedaba tonta de tanto hacerlo, y ya tenía bastante con lo mío.


Vicky.

No hay comentarios:

Publicar un comentario