miércoles, 15 de abril de 2009

INCREIBLE PERO…CIERTO?


Me gusta hacer un poquito de ejercicio por la tarde, nada exagerado, suelo salir a andar por mi barrio.
Ayer salí sobre las seis con mi chándal, mis zapatillas de deporte y mi mp3, escuchando música animada para ver si me daba ese subidón anímico y me hacía quemar muchas calorías (cosa que al final, no suele ocurrir).
Iba pensando en mis cosas cuando me fijé que en el suelo había algo que brillaba. Sin dudarlo, me agaché para cogerlo.
¡No puede ser posible! Pensé para mí (aunque creo que lo dije en alto). Lo que me había encontrado era una moneda de cien pesetas, con un agujero en el medio.
¡Cógelo, seguro que te dará buena suerte!
No os podéis imaginar el golpe que recibieron mis posaderas como consecuencia del susto que me dio esa voz.
Correspondía a una niña, menudita, de largo cabello rubio y grandes ojos verdes, aunque lo que más llamaba la atención era la palidez en su rostro.
La miré desde esa posición inferior que había adquirido por el golpe, es decir, desde el suelo. Ella también me miró, sonrió y dirigió esa mirada esmeralda hacia la moneda. Yo hice lo propio y la cogí, observándola en la palma de mi mano…


Vicky

No hay comentarios:

Publicar un comentario